La salud mental es uno de los principales pilares del bienestar el cual condiciona nuestro estado emocional, psicológico y social. Tiene tanto peso en nuestras vidas debido a que dependiendo del estado mental en el que estemos, condicionará la forma en la que pensamos, sentimos y actuamos y es un componente que deberíamos cuidar en todas las etapas de la vida.
Es por este motivo, que en este artículo trataremos en detalle sobre que es la salud mental, los factores que la afectan y los efectos que conllevan.
¿Qué es la salud mental?
Muchos tienen la idea de qué salud mental es simplemente la ausencia de trastornos mentales y, es importante recalcar, que no es solamente eso.
Cuando hablamos de salud mental, nos referimos a un estado de bienestar en el cual somos conscientes de nuestras propias capacidades, ya sea para hacerle frente a las dificultades de la vida como para trabajar de forma productiva. El principal factor que decidirá la manera en que nos relacionamos con los demás, como actuamos y dar forma al nuestro mundo será el estado mental que tengamos. Es por este motivo que en los últimos años la sociedad intenta transmitir el mensaje de que debemos cuidar nuestro bienestar mental y darle tanta importancia. La principal causa de muerte en España es el suicidio, una acción que desgraciadamente muchos toman debido a la ausencia total de bienestar mental.
Aquí los datos definitivos de la Fundación española para la prevención del suicidio sobre las principales conclusiones:
https://www.fsme.es/observatorio-del-suicidio-2022-definitivo/
Factores que afectan la salud mental
Factores biológicos
Genética:
La genética es un factor de bastante peso cuando hablamos de trastornos mentales. Según un estudio del instituto nacional de la salud mental (NIH), ciertos genes y variaciones genéticas se asocian con algunos trastornos mentales, es decir, que la genética juega un papel importante en nuestra salud mental y es importante ser consciente de ese factor. Por este motivo, es importante saber los antecedentes de tus familiares y, si alguno padece o padeció algún trastorno, deberíamos tenerlo en cuenta e informarnos con un profesional de si existe riesgo de padecerlo nosotros también.
Aquí el artículo del NIH el cual habla sobre la genética:
https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/mis-genes-que-me-pueden-decir-sobre-mi-salud-mental
Neuroquímica:
La neuroquímica es la función del cerebro para llevar a cabo todas sus actividades y controlar todas las funciones corporales. Tener un desequilibrio en los neurotransmisores, los encargados de llevar a cabo todas estas funciones, puede afectar a nuestra salud mental.
Enfermedades y lesiones:
Las enfermedades crónicas y lesiones cerebrales pueden impactan de manera negativa a nuestra salud mental. En el caso de padecer alguna enfermedad crónica, es importante consultar con un profesional que se puede hacer al respecto y las opciones que existen para tratarla. En el caso de una lesión cerebral, es importante llevar un seguimiento detallado y constante para ser conscientes de como esta nos puede afectar o las consecuencias que puede conllevar la lesión.
Factores psicológicos
Experiencias traumáticas:
La vivencia de experiencias traumáticas pueden afectar gravemente a nuestra salud mental, las cuales si no son tratadas pueden afectarnos el resto de nuestras vidas. Dado que la salud mental condiciona totalmente nuestra forma de pensar y actuar, vivir una experiencia de este calibre puede marcar la toma de decisiones que realizamos y, en consecuencia, no tomar la decisión correcta o la mejor posible. Si hemos pasado por alguna experiencia así, es de suma importancia hablar con un profesional y tratarla, ya que en muchas ocasiones pensamos que lo hemos superado u olvidado y no es el caso.
Patrones de pensamiento:
La tendencia a pensamientos negativos y autocríticos contribuye negativamente a nuestra salud mental. Pensar constantemente de manera negativa puede afectar en gran medida a nuestro bienestar y, hacerlo de manera diaria, puede acabar conllevando la depresión y la ansiedad.
Hemos remarcado que nuestra forma de pensar condiciona nuestra manera de actuar y a nuestro bienestar, es por este motivo que debemos evitar los pensamientos negativos y, en caso de no poder evitarlos, hablar con un profesional el cual te ayudará a hacerlo posible.
Habilidades de afrontamiento:
La salud mental es condicionada por nuestra habilidad para afrontar los desafíos de la vida y poder realizar las tareas del día a día de manera más efectiva y correcta. Es por esto, que dependiendo de nuestra capacidad para hacer frente a las dificultades será de gran importancia. Por ejemplo, no es lo mismo tomarse un error que hemos cometido de manera muy negativa a pensar que este error nos ayudará a crecer y así no volver a cometerlo. Es importante desarrollar estas habilidades para poder afrontar los problemas de la manera más positiva, sensata y correcta posible para nuestro bienestar mental.
Factores sociales
Relaciones interpersonales:
Es importante tener relaciones sociales saludables para que no supongan una carga mental y que acaben afectando a nuestra salud mental. Relacionarse con personas que suponen un impacto positivo en nuestras vidas puede contribuir enormemente a nuestro bienestar, hasta al punto de condicionarlo. Tener buenas relaciones interpersonales puede ayudar a mejorar nuestro estado emocional, a mejorar nuestra autoestima, a sentirnos menos solos e incluso a aliviar ese estrés acumulado.
Para que nuestras relaciones no acaben suponiendo una carga más en nuestra salud mental, es importante tener una comunicación abierta, establecer límites, trabajar constantemente en estas relaciones y resolver los conflictos con estas de manera constructiva.
Entorno laboral:
No hace falta decir lo impactante que puede llegar a ser nuestro trabajo en nuestra salud y como este puede afectarnos. Trabajar en un entorno laboral tóxico, de gran estrés y/o que cause agotamiento impacta enormemente en nuestras vidas. Pasamos gran parte de nuestras vidas trabajando y, por lo tanto, es de suma importancia tener el mejor entorno posible, ya que, en el caso contrario, la repercusión que va a tener en nuestro bienestar va a ser muy negativo.
Condiciones socioeconómicas:
Vivir en una situación de pobreza, ser discriminados o excluidos socialmente son factores que también suponen un impacto negativo en nuestra salud mental. Generalmente, este tipo de factores están fuera de nuestro alcance o son difíciles de poder cambiar. Es por este motivo, que tener una buena salud mental y contar con habilidades para afrontar estos problemas es algo clave para que no afecten negativamente a nuestro bienestar o, por lo menos, no supongan un factor decisivo.
Efectos de la salud mental en la diaria
Bienestar emocional
La salud mental afecta a cómo nos sentimos día a día y a las decisiones que tomamos debido a ello. Para poder lograr un bienestar emocional, necesitamos encontrar un balance en todos los aspectos de nuestra vida y así poder disfrutar de la vida. Trabajar en el balance físico, mental, emocional y espiritual van a ser las claves para poder lograr ese bienestar que buscamos.
Nuestras vidas están en constante conflicto con situaciones difíciles, retos y adversidades por lo que contar con un buen estado emocional nos va a ayudar en gran medida a superar cualquier obstáculo y poder seguir disfrutando por muy complicado que sea.
Relaciones interpersonales
Como hemos hablado antes, las relaciones interpersonales son un factor de gran peso en nuestra salud mental. Es por esto, que si no contamos con una buena salud mental podemos llegar a encontrar difícil mantener relaciones saludables. Esto conlleva sentirnos aislados, tener conflictos de manera frecuente o acabar con dificultades para poder comunicarnos.
Muchos estudios nos han demostrado que tener buenas relaciones sociales y crear unos lazos fuertes da lugar a una vida más larga y gratificante. Además, también ayuda a reducir el estrés y prevenir riesgos relacionados con el corazón.
Desempeño académico y laboral
La salud mental también influye en la capacidad para concentrarnos, motivarnos y a nuestra productividad. Contar con un buen estado mental ayuda significativamente a poder concentrarnos y tener un alto rendimiento y productividad. Además, no solo puede afectarnos a nosotros, en el caso de trabajar en una empresa o en alguna actividad académica grupal, el hecho de que uno de los integrantes no se encuentre bien mentalmente puede suponer un gran impacto en la productividad y el rendimiento. Es por ello que debemos trabajar constantemente en nuestro bienestar mental para que cuando tengamos un mal día, simplemente sea un mal día y no tenga un impacto significativo en nuestra vida.
Comportamientos de salud
Nuestra salud mental también influye en nuestros hábitos y puede suponer un gran factor para nuestra salud en general. Las personas con un mal bienestar mental tiene muchas más posibilidades de acabar en hábitos poco saludables o en adicciones graves como el consumo de alcohol o drogas y acabar llevando un estilo de vida sedentario.
Conlcusión
La salud mental es fundamental para el bienestar general y, como hemos podido comprobar, afecta a todos los aspectos de nuestra vida. Es importante saber reconocer su importancia y, en el caso de tener cualquier problema, tomar medidas para poder tener un bienestar mental apropiado y poder realizar esto conllevará una mejora significativa en la calidad de nuestras vidas.
Es importante abordar los problemas de salud mental con seriedad para buscar el apoyo necesario cuando sé dé la situación y así poder vivir una vida plena y satisfactoria.
