Dormir la cantidad de horas necesarias y durante la noche es de suma importancia, pero nada de eso sirve de mucho si la calidad del sueño no es buena y nuestro cuerpo y mente no ha podido descansar de manera apropiada. A continuación, te contaremos que debemos tener en cuenta para cuidar nuestra calidad del suelo y como mejorarla para poder descansar adecuadamente.
Establecer una rutina del sueño
Establecer una rutina de sueño en la cual nos vamos a dormir y nos despertamos a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, ayuda a regular nuestro reloj biológico y preparar nuestro cuerpo para el sueño. Aunque pueda parecer un tontería, ayuda en gran medida esta preparación que realiza nuestro cuerpo, ya que si tenemos esa rutina, el cuerpo sabrá a que hora iremos a dormir y así aumentar los niveles de melatonina (la hormona del sueño) para poder descansar mejor.
Tener una rutina de sueño nos puede aportar una gran cantidad de beneficios que normalmente no tenemos en cuenta, como la mejora de la calidad de sueño. Además, otros grandes beneficios que deberíamos tener en cuenta serian el aumento de energía y el estado de animo por un buen sueño, fortalecer el sistema inmunológico para evitar enfermarnos y mantener un peso saludable ya que ayuda a regular las hormonas del apetito.
Crear un entorno de sueño ideal
No solo debemos tener en cuenta la cantidad de horas que dormimos y mantener una rutina de sueño adecuada, nuestro entorno afecta en gran medida a la calidad del sueño. Debemos dormir en un entorno tranquilo, completamente oscuro y fresco para ayudar a que nuestro sueño sea profundo y de calidad. Considerar el uso de cortinas opacas, tapones para los oídos y ajustar la temperatura de la habitación pueden ser medidas que pueden ayudar significativamente.
El sueño es el proceso de más importancia en nuestro cuerpo, por lo que invertir en la calidad de este debería ser obligatorio. Para algunos, dormir en un buen colchón y almohadas puede no parecer tan significativo, pero la realidad es otra, un colchón y una almohada de calidad que se adapte a tu cuerpo y postura aporta un cambio sumamente significativo el cual agradecerás cada día por el. Si es posible, añadir hábitos como el dormir con ropa cómoda y transpirable, aunque dormir sin ropa seria lo ideal, y regular la temperatura de la habitación entre 15 y 19 grados Celsius ayudarían a crear el entorno de sueño ideal.
Evitar estimulantes
Hoy en día, estamos muy enganchados a las pantallas y los dispositivos electrónicos y, aunque pueda ser difícil, deberíamos evitar su uso antes de acostarse. Lo ideal seria evitarlos las horas previas a irse a dormir, pero deberíamos intentar de no usarlos por lo menos la hora antes ya que la estos dispositivos producen luz azul, la cual es un tipo de luz que afecta negativamente a nuestro cuerpo a la hora de crear melatonina y, no crear la suficiente cantidad, afectaría la calidad de nuestro sueño. Otras medidas que deberíamos tomar serian el limitar el consumo de cafeína y alcohol, especialmente horas previas a irse a dormir.
Adoptar una alimentación saludable y ejercicio regular
Una dieta balanceada y actividad física regular pueden mejorar la calidad de sueño en gran medida. No solo ayuda nos ayuda mantenernos sanos, también nos beneficia en todos los procesos que el cuerpo realiza durante el sueño, haciéndolos más eficientes y, así, que nuestro sueño sea reparador y despertarnos con energía. Eso sí, deberíamos evitar realizar ejercicio de alta intensidad antes de acostarnos, ya que este podría afectar a nuestra calidad de sueño.
Practicar técnicas de relajación
Actividades como la meditación, la respiración profunda o un baño caliente antes de dormir pueden ayudar al cuerpo y la mente a relajarse y facilitar el sueño. Realizar cualquier actividad que nos pueda relajar y calmar antes de ir a dormir van a ser de gran ayuda para mejorar nuestro sueño y, por lo tanto, actividades que nos pueden estresar o alterar van a ser contraproducentes. Es de suma importancia el poder irse a dormir relajado y calmado, tanto en cuerpo como en mente, por lo dar una oportunidad a la meditación o a una ducha caliente antes de irse a dormir podría ser una gran idea.
Conclusión
Como hemos podido ver, la calidad del sueño no es algo que deberíamos pasar por alto. En otros artículos hemos podido ver cuan importante es el sueño en nuestras vidas y, en este, hemos podido ver como la calidad del sueño es igual de importante. Por lo tanto, cuidar nuestro sueño y su calidad puede llegar a suponer un antes y un después en nuestras vidas y en su calidad, por lo que todos deberíamos por lo menos intentalo.
